Alto, Somos Responsables del Fracaso de Nuestros Hijos
Sobre este episodio
Manoa y su esposa (los padres de Sánson), siendo personas piadosas no tuvieron en cuenta que su hijo llegase a ser la persona que Dios quería que fuera. La voluntad de Dios para él era una vida reservada en santidad, pero una crianza tolerante echó a perder la vida de su hijo; terminó ciego y suicidándose.