Mirar pero NO entrar
Sobre este episodio
Muchas veces nuestro clamor a Dios es ¡Señor háblame, quiero escuchar tu voz! En esta predicación veremos una enseñanza en que tal vez no queramos escuchar lo que Dios tiene para decirnos. En los últimos instantes de vida de Moisés, entenderemos cómo el pecado y sus consecuencias nos cuestan demasiado. Texto Bíblico: Deuteronomio 32:48-52 Expositor Bíblico: Chucho Angarita