La pureza del corazón.
Sobre este episodio
La pureza del corazón no es una exigencia moralista ni una meta inalcanzable reservada para unos pocos. Es un llamado profundo, una invitación amorosa que Dios extiende a todos los que desean vivir desde la verdad. No se trata de perfección, sino de transparencia.De vivir sin doblez, sin máscaras, sin estrategias ocultas. Dios no busca corazones impecables, sino corazones sinceros, dispuestos a ser moldeados por su amor. En Mateo 5:8, Jesús declara con ternura y autoridad: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” La pureza no es una carga que oprime, sino una puerta que se abre. Una forma de ver a Dios con claridad, sin distorsiones, sin interferencias. Es la mirada del alma que ha sido lavada por la gracia y que ahora puede reconocer la belleza de lo eterno en lo cotidiano. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.