Las promesas de Dios para tu vida.
Sobre este episodio
Vivimos en un mundo que constantemente intenta definirnos desde afuera: por lo que hacemos, por lo que producimos, por lo que otros opinan de nosotros. Pero cuando nos detenemos y volvemos a la Palabra, descubrimos que nuestra identidad no nace de la comparación ni de la competencia, sino del corazón mismo de Dios. Él nos formó con intención, con ternura y con propósito. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.