Cuando no entiendo los tiempos de Dios.
Sobre este episodio
A veces nos cuesta aceptar que los tiempos de Dios no son los nuestros. Nosotros queremos respuestas inmediatas, caminos claros, señales visibles. Queremos que las cosas sucedan cuando creemos que deben suceder. Pero Dios trabaja de una manera distinta: Él ve lo que nosotros no vemos, conoce lo que nosotros no conocemos y prepara lo que nosotros aún no imaginamos. Y aunque eso suena hermoso, en la práctica puede ser difícil. Porque esperar duele, confiar cansa, y no entender puede generar ansiedad. Pero es justamente ahí, en ese espacio incómodo entre lo que deseamos y lo que aún no llega, donde Dios hace algunas de sus obras más profundas en nosotros. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.