Porque amar a tus enemigos?
Sobre este episodio
A veces la idea de amar a nuestros enemigos suena casi imposible, como si fuera una expectativa demasiado alta para corazones que sienten, que se cansan y que también se lastiman. Pero cuando lo miramos con calma, sin presión y sin religiosidad, descubrimos que amar al que nos hirió no significa justificar lo que hizo ni minimizar el dolor que causó. Amar al enemigo es, más bien, una forma de proteger nuestro propio corazón. Es elegir no cargar con resentimientos que nos desgastan, no permitir que el rencor se convierta en un huésped permanente dentro de nosotros. Es una manera de decir: “No voy a dejar que lo que me hicieron determine quién soy ni cómo vivo.” Amar al enemigo es un acto de libertad interior. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.