Sanando la relación conmigo.
Sobre este episodio
Sanar la relación conmigo implica reconocer que he sido duro conmigo mismo, que me he juzgado sin misericordia, que he permitido que voces externas definan mi valor. Implica aceptar que hay partes de mí que necesitan paciencia, otras que necesitan descanso y otras que necesitan ser escuchadas por primera vez. Es un proceso que no se hace corriendo, sino respirando. No se hace desde la culpa, sino desde la gracia. Y en ese camino, Dios no se queda afuera observando; Él entra conmigo, me acompaña, me recuerda que soy más que mis errores, más que mis heridas, más que mis momentos difíciles. Él me invita a verme como Él me ve: con ternura, con esperanza, con propósito. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.