¿Qué cosas debo proteger más en mi corazón?
Sobre este episodio
Proteger el corazón no significa cerrarlo ni endurecerlo, sino aprender a reconocer qué cosas lo nutren y qué cosas lo lastiman. Hay pensamientos que debemos filtrar, emociones que debemos procesar, voces que debemos silenciar y otras que debemos escuchar con más intención. Proteger el corazón es cuidar nuestra paz, nuestra identidad, nuestra sensibilidad, nuestra capacidad de amar y de confiar. Es aprender a decir “esto sí” y “esto no” con una madurez que no nace de la dureza, sino del amor propio y del amor de Dios. Porque cuando dejamos que cualquier cosa entre, terminamos perdiendo claridad; pero cuando aprendemos a discernir, el corazón se vuelve un lugar más ligero, más sano y más libre. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.