Cultivar un hogar que refleje el carácter de Cristo.
Sobre este episodio
Cultivar un hogar que refleje el carácter de Cristo no significa tenerlo todo bajo control ni vivir en una perfección inalcanzable. Más bien, es permitir que la gracia toque lo ordinario, que la paciencia se vuelva un lenguaje, que la bondad tenga espacio para crecer incluso en días cansados. Es reconocer que el amor no siempre se siente grandioso, pero sí se construye en lo sencillo: en escuchar con calma, en pedir perdón sin orgullo, en ofrecer paz cuando el ambiente se tensa, en elegir la luz cuando la sombra quiere quedarse. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.