Cómo enseñar a tus hijos a orar.
Sobre este episodio
En ocasiones pensamos que enseñar a orar es algo complicado, como si necesitáramos palabras perfectas o un conocimiento profundo para guiar a nuestros hijos. Pero en realidad, la oración nace de lo sencillo, de lo cotidiano, de ese deseo natural de hablar con quien nos ama. Y cuando lo vemos así, descubrimos que enseñar a nuestros hijos a orar no es una clase formal, sino una invitación a una relación. Es como abrir una ventana para que ellos también puedan sentir la cercanía de Dios en su propio lenguaje, con sus propias palabras, desde su propia sensibilidad. No se trata de que repitan frases memorizadas, sino de que aprendan a expresarse con libertad, con honestidad y con confianza. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.