Acompañando a un hijo que siente que no encaja.
Sobre este episodio
Acompañar a un hijo que siente que no encaja es una de esas experiencias que tocan fibras muy profundas en el corazón de un padre. Porque no solo vemos su lucha, también recordamos la nuestra. Recordamos esos momentos en los que nosotros mismos nos sentimos fuera de lugar, diferentes, incomprendidos. Y al verlos a ellos, tan pequeños y tan sensibles, algo dentro de nosotros se quiebra un poco. Queremos protegerlos, queremos resolverlo todo, queremos que nunca sientan ese peso. Pero también sabemos que no podemos evitarles cada herida, aunque sí podemos caminar a su lado, sostenerlos, escucharlos y recordarles que su valor no depende de encajar, sino de ser quienes son. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.