Levántate, toma tu lecho y anda
Sobre este episodio
Jesús sanó a un hombre paralítico que tenía treinta y ocho años enfermo. El hombre sólo tuvo que obedecer el mandato de nuestro Señor Jesucristo: Levántate, toma tu lecho y anda. Dios hace su parte, tenemos que hacer la nuestra para recibir sus bendiciones. https://sites.google.com/site/idcenlasenda