#4/18 Programa El Vuelo de las Musas 10/04/18
Sobre este episodio
Un Programa de “RESISTENCIA LATINOAMERICANA Y CONCIENCIA HUMANA” Despegue: Al encomendarnos al éter infinito, te anticipamos el futuro que se viene. Te seguimos contando con todo lo importante que sucede en Brasil con nuestro corresponsal de lujo desde San Pablo. En el momento de compromiso social visitaremos la marcha por la despenalización del aborto que en un día histórico, el Congreso Nacional inició su debate. En la zona audiovisual dialogaremos con la Directora del Documental “Zoco de la Buri Buri, la ciudad inventada”, que se expone en el Cine Renzi hasta mañana miércoles. También te anticipamos el estreno de Traxtornadas con otra corresponsal de lujo. Y como tantas veces, dedicamos este programa, al, hoy encarcelado sin pruebas, como tantos, “´héroe de la clase trabajadora”. 2- EL EDITORIAL: LA FORTALEZA INSTITUCIONAL EN UNA SEMICOLONIA 3 – Latinoamericano: En relación a la injusta cárcel del líder brasileño, hablaremos con el profesor Ramiro Caggiano Blanco, nuestro corresponsal en San Pablo, Brasil. 4- Audiovisuales: En el cine Renzi de La Banda hasta mañana se está proyectando “Zoco de la Buri Buri, la ciudad inventada”, un documental dirigido por Lorena Jozami, a quien recibimos y felicitamos. 5 – Teatro con banderas: Anticipamos la presentación de Traxtornadas el próximo domingo, la obra teatral que aborda la lucha de género. Para interiorizarnos hablamos con Julieta Saracco. 6 - Compromiso social: Atentos a la movilización de las mujeres que impulsan la despenalización del aborto abordamos lo sucedido en el congreso nacional y en las calles de todas las capitales provinciales en el día de hoy. 7- Aterrizaje: Orgullosos de haberlos informado sobre las luchas que nos embanderan, como testimonios de un tiempo difícil, esperamos haberlos entretenido y empoderado. Por favor, no abandonen sus utopías, y embanderen su frente con lo que creen justo y necesario para que no haya más muertes de mujeres por abortos clandestinos. Cuidado con las mezclas, y sobre todo, a no desanimar, que vamos a volver. EL EDITORIAL: LA FORTALEZA INSTITUCIONAL EN UNA SEMICOLONIA América Latina es hoy una vasta región continental e insular, conformada por una veintena de repúblicas que se liberaron mediante guerras heroicas de las potencias colonialistas europeas en el transcurso del siglo XIX. Sin embargo, dicha soberanía geográfica, (aunque no en su totalidad), no significó poder ser independientes en sus estructuras jurídicas y culturales, sino que para fortalecer esa idea de pueblos libres y “civilizados”, adoptaron los mismos idiomas, cultura y religión que los centros colonialistas de los que se habían independizado. Así pudieron redactarse soberbias Constituciones de cuño europeo o norteamericano estableciendo los tres poderes de Montesquieu en provincias andrajosas erigidas en “Naciones” que hasta carecían de burguesía y desarrollos capitalistas que les dieran la independencia económica de todo poder extranjero. La subordinación indicada no fue solamente económica: las grandes fuerzas internacionales elaboraron cadenas más sutiles y efectivas, como fue el Positivismo en el siglo XIX. Para perpetuar su control económico y político se deformó la tradición histórica, se crearon centros políticos diversionistas, e ideologías sustitutivas que se opusieron a la formación de una verdadera ideología nacional latinoamericana. Los hechos acaecidos en la hermana república federativa de Brasil de estas últimas semanas nos han llevado a reflexionar sobre el o los motivos institucionales para que un ex presidente electo y amado por su pueblo tenga que sufrir la humillación de ser encarcelado sin pruebas contundentes que confirme su culpabilidad. Y sólo por el accionar escandaloso de un juez que ha tomado como basamento para la acusación los dichos de un empresario corrupto detenido, bajo la figura del arrepentido, ha llevado a armar una causa tan escandalosa como inconstitucional. ¿Por qué el juez Moro encarcela a Lula sin otra prueba que su propia convicción? Porque ha sido la estrategia que el poder financiero, el gran monopolio comunicacional que es la Red Globo, y los sectores políticos conservadores han encontrado para acabar con lo que creen ser un antecedente inaceptable para ese Brasil que se había comenzado a independizar económicamente, aunque profundamente desigual; y cuyos privilegios siempre han preservado. No aceptan que Lula vuelva al poder. Creyeron que el golpe contra Dilma terminaría también con él y con su estructura política. Pero al cabo de casi dos años de ese golpe institucional se dan cuenta que estuvieron equivocados. Ahora creen que, encarcelándolo, podrán silenciarlo y así podrán continuar con un proceso electoral que se les viene encima en seis meses y que les resultaba incomodísimo por el creciente apoyo popular que todas las encuestas le dan a Lula. Quieren acabar con ese metalúrgico porfiado y persistente que parece no estar dispuesto nunca a rendirse y entregar las armas de la dignidad, la confianza en la política y la certeza en el valor de las movilizaciones populares. Pero también quieren acabar con todos los Lulas que están por venir. Quieren acabar con lo que consideran un virus fatal contra sus privilegios y su impunidad corrupta: la posibilidad de que muchos y muchas puedan pensar que, si alguna vez un metalúrgico sin escuela, nordestino y pobre, pudo gobernar el país, otros y otras como él podrán hacerlo. Para la superestructura cultural que es direccionada desde hace siglos por centros de poderes económicos, y más aún en un país con una tradición esclavista tan poderosa como Brasil, que se haya intentado aflojar las cadenas que nos atan a esos imperios mediante deudas externas escandalosas, y llevarlo al gran país sudamericano entre los siete más grandes en desarrollo y crecimiento económico del mundo, como lo llevaron Lula y Dilma, son la ofensa más atroz que se haya podido cometer contra sus mandantes anglosajones. Por ello en esta América dividida y confundida, harapienta y humillada, pero decidida a luchar hasta vencer, tratar de dar las categorías de fortaleza institucional a un acto de persecución multiactuada por los poderes judiciales, mediáticos y políticos es casi gracioso. Pues con el encarcelamiento de Lula no muestra Brasil su fortaleza institucional sino , como los llamaba Yrigoyen a estos pactos institucionales,“los contubernios” más sórdidos para detener un rumbo que no cambiará, y que es la autoconciencia de los pueblos latinoamericanos de que ha llegado el momento de unirse y resistir a todos los embates del imperio. Porque en la Patria Grande latinoamericana ha comenzado a soplar “el viento que todo empuja”.