80 años de David Gilmour: sin él Pink Floyd no sonaría igual
Sobre este episodio
Hoy en Sonido Vintage os pedimos que os pongáis cómodos, cerréis los ojos y subáis el volumen de la radio. El mundo del rock se pone de pie, se quita el sombrero y hace una reverencia porque el gran David Gilmour cumple, exactamente, 80 años. El arquitecto del sonido de Pink Floyd Nacido en Cambridge el 6 de marzo de 1946, Gilmour no fue el fundador de Pink Floyd (ese título le pertenece al malogrado Syd Barrett), pero fue el hombre que le dio a la banda su alma definitiva. Cuando entró en el grupo a finales de los 60, trajo consigo una forma de tocar la guitarra que nadie había escuchado antes. Mientras otros músicos de la época competían por ver quién tocaba más rápido, Gilmour competía por ver quién llegaba más profundo. Su legendaria guitarra, la famosa Black Strat (una Fender Stratocaster negra), se convirtió en una extensión de su propia voz, creando pasajes sonoros que parecían flotar en el espacio. El arte de hacer llorar a las cuerdas Si hay algo que define a Gilmour, es su capacidad para estirar una cuerda (bending) hasta que parece que la guitarra está llorando. Lo hizo en las primeras notas de Shine On You Crazy Diamond, nos rompió el corazón en Wish You Were Here y, por supuesto, tocó el cielo con las manos en el segundo solo de Comfortably Numb, considerado por casi todas las revistas especializadas como uno de los mejores (si no el mejor) de la historia del rock.