El vientre de los espejos - (4) [UNA VIEJA CANCIÓN]
Sobre este episodio
(4) [UNA VIEJA CANCIÓN] Surgió de entre las manos del deseo, tan blanco corazón, alado como nube. A muchos desterrados un cielo pudo dar por nada, como se da un abrazo y se comparte el pan, como se sueña un beso. Pocos, muy pocos la recuerdan hoy. Qué importan las razones del olvido. Quizá sea mejor así porque a su ser primero la devuelve: canción adolescente al acecho de la belleza. MUSICA: La ciudad no tiene fin (1978), Moris.