Cejas de “diablo” tras inyecciones con el neuromodulador y cómo se corrigen
Sobre este episodio
¿Alguna vez has visto a alguien con una expresión de sorpresa permanente después de inyectarse toxina botulínica? Ese efecto de cejas arqueadas y puntiagudas —conocido como "cejas de Mefisto"— no es culpa del producto, sino de cómo actúa sobre los músculos de la frente cuando la técnica no es la adecuada. Aunque puede parecer alarmante, no es grave ni permanente. La buena noticia es que se corrige fácilmente con un pequeño ajuste, pero lo mejor es prevenirlo desde el inicio. En este episodio te contamos por qué ocurre, qué factores lo provocan y cómo un enfoque personalizado marca la diferencia entre un resultado natural y una expresión de villano de Disney.