El Códice de Sankt Gerhard
Sobre este episodio
El monasterio de Sankt Gerhard llevaba siglos encaramado en las estribaciones boscosas de Estiria, en la frontera difusa entre Austria y Eslovenia, sobreviviendo a incendios, a la peste, a dos guerras mundiales y a la lenta erosión del olvido. Ya solo quedaban seis monjes benedictinos cuidando de su biblioteca, y Anton, el más joven de todos con sus cuarenta y tres años, había sido el encargado de catalogar los fondos antiguos para un proyecto de digitalización financiado por la Universidad de Graz. Dentro, envuelto en cuero curtido y protegido por una caja de plomo que había resistido la humedad de cuatrocientos años, encontró el documento.