IV Domingo de Cuaresma: "Creo, Señor"
Sobre este episodio
Hay una ceguera que no está en los ojos, sino en el corazón. El Evangelio de este domingo nos presenta a un hombre ciego de nacimiento. Un hombre que nunca había visto la luz. Pero el primer detalle del relato parece obvio pero es hermoso: el ciego no puede ver a Jesús… pero Jesús lo ve a él. Porque antes de que nosotros busquemos a Dios, él ya ha puesto su mirada sobre nosotros.