Ep. 88 | 230 días secuestrada: volver a vivir con Mónica Jurado
Sobre este episodio
Durante 230 días, Mónica Jurado vivió privada de su libertad. Hubo miedo, amenazas, golpes, hambre y una incertidumbre que parecía no terminar. Pero en medio de ese encierro también apareció una pregunta más profunda: ¿de qué se sostiene una persona cuando siente que le han quitado todo? Mónica encontró respuestas en lugares que ya formaban parte de ella: su fe, el amor por sus hijas, la certeza de su familia y una disciplina cotidiana que le permitía cuidar su cuerpo y su mente. Rezaba, hacía ejercicio, ordenaba su pequeño espacio y se aferraba a una convicción: quería vivir. Incluso cuando intentaban hacerle creer que afuera nadie estaba luchando por ella, había algo que no podían arrebatarle: saber de dónde venía y cuánto era amada. Esta conversación no se queda solamente en lo que ocurrió durante el secuestro. Habla también de cómo se vuelve a la vida después del dolor . De aprender a reconocer el duelo, convivir con las huellas que permanecen y mirar de otra manera aquello que antes parecía cotidiano: preparar un desayuno, estar con los hijos, caminar, compartir una comida, tener la libertad de decidir qué hacer con un día. La historia de Mónica nos recuerda que sobrevivir no significa negar lo vivido. A veces significa aprender a habitar de nuevo la propia vida, con todo lo que dolió y con todo lo que todavía merece ser amado. Y quizá también nos deja una pregunta para quienes hoy somos libres: ¿estamos realmente viviendo aquello que un día podríamos extrañar?