V domingo del Tiempo Ordinario
Sobre este episodio
El encuentro con la santidad y trascendencia de Dios y de su Hijo Jesucristo, llevan al Profeta Isaías y a los Apóstoles Pablo y Pedro a un encuentro consigo mismos, con su pecado, con su indignidad, pero también con el amor misericordioso de Dios que llena sus corazones y los llama a la misión. Ser conscientes de nuestro pecado, en el contexto del amor de Dios, nos lleva también a nosotros a vivir en plenitud la grandeza de nuestra vida y de nuestra misión.