V domingo de Cuaresma
Sobre este episodio
Tanto la mujer adúltera como los fariseos y saduceos, pero también todos los que escuchamos a Jesús, podemos entender que desde su corazón nos da la oportunidad de pensar y cambiar de vida, igual que a la higuera estéril y al hijo menor del padre misericordioso. Pidamos al Señor un corazón semejante al suyo.