VI domingo de Pascua
Sobre este episodio
La paz que Jesús nos da no es pasajera, no es efímera, es una paz alimentada por la presencia de Dios Padre, de Dios Hijo y de Dios Espíritu Santo en el núcleo de nuestra existencia. Somos casa de la Trinidad ¿Cómo podríamos temer o acobardarnos?