II Domingo de Pascua
Sobre este episodio
Jesús resucitado aleja el miedo, la desilusión, el dolor, la culpa; no da alegría y paz. Nuestra fe no es perfecta, siempre está en proceso, por eso le pedimos a Jesús: creo, pero aumenta mi fe. Jesús nos llama a creer aun sin ver y a reconocerlo como nuestro Señor y nuestro Dios.