I Domingo de Cuaresma
Sobre este episodio
En nuestra vida, como en la de Jesús, tenemos nuestros propios desiertos en los que luchamos con Satanás y tememos a las bestias salvajes. Jesús nos enseña a salir adelante y a continuar con nuestra vida y vocación. No tenemos que estar para siempre en el desierto. Además, siempre hay ángeles que nos echan la mano