La epístola de Pedro a los españoles
Sobre este episodio
La situación agónica que vive Sánchez en los estertores de su presidencia le ha conducido a recuperar el género epistolar . Tras su conversión en un gran moralista, ya que está afectado por la obsesión de Ábalos y Koldo por las prostitutas, parece que nos deleitará con periódicas cartas a los militantes que podremos gozar todos los españoles. Es encomiable esa ingenuidad presidencial que explica su sorpresa y que desconociera, suponemos, que el exasesor ministerial había sido portero de un prostíbulo. Me imagino que suponía que sus conversaciones serían sobre filosofía o que leerían juntos el «Ulises» de Joyce.