La batalla de Extremadura
Sobre este episodio
A priori, el ciclo electoral autonómico que comienza con Extremadura es desfavorable para el PSOE. Es cierto que el PP ni puede ni debe confiarse, porque sería un grave error. El poderoso aparato de propaganda y sus medios de comunicación, encabezados por el NO-DO y sus activistas, se volcará en los candidatos sanchistas, ya que se juegan mucho. No parece probable un vuelco teniendo en cuenta los perfiles que ha decidido presentar Sánchez, en la línea de mediocridad que caracteriza actualmente al socialismo. Nada que ver con el felipismo. La presidenta extremeña ha demostrado que es una excelente política y gestora a pesar de estar en minoría y con Vox siempre dispuesto a provocar inestabilidad para conseguir réditos electorales. No ha querido aprobar los presupuestos de la comunidad y Guardiola, acertadamente, ha convocado elecciones. Podría haber hecho un Sánchez y optar por prorrogarlos, pero es positivo que el PP demuestre que hay otra forma de hacer política desde la dignidad y el servicio público. A estas alturas parece bastante probable que pueda conseguir el penoso hito de completar una legislatura sin presentarlos. Por supuesto, con el aplauso de los activistas que actúan como palmeros del líder socialista en los medios de comunicación.