Un Estado sometido al independentismo
Sobre este episodio
El disparate nacional ha llegado a unos extremos tan esperpénticos que supera cualquier ficción. Nadie podría imaginar que llegaríamos al nivel de degradación que se ha alcanzado en esta legislatura. La Moncloa ha dejado de ser la sede de la presidencia del Gobierno para convertirse en un bazar donde el Estado de Derecho está en almoneda, aunque en este caso sin la intervención garantista de la Justicia. Los enemigos de España consiguen lo que quieren, porque la supervivencia en el cargo es el único objetivo de Sánchez.