Puente y la soledad de un incompetente
Sobre este episodio
Es posible que se pudiera manejar con soltura ejerciendo como picapleitos en una capital de provincias. Es un perfil que encaja muy bien entre los insufribles señoritos pretenciosos de una pequeña burguesía arribista. En estos tiempos en los que no cuenta ni el mérito ni la capacidad, logró ser alcalde de Valladolid gracias a su populismo. Hubiera sido un triunfo impensable para este tipo de leguleyos en los tiempos de la Restauración. Ni siquiera el caciquismo, que en su versión actual es el sanchismo, hubiera podido soslayar su incompetencia, y todavía en mayor medida en una capital como Valladolid, donde siempre se valoró el talento jurídico, que es algo de lo que carece el ministro que cree que ser licenciado en Derecho le convierte en jurista.