El esperpento sanchista
Sobre este episodio
Lo bueno de Sánchez es que siempre es capaz de superarse en sus aspectos negativos. Desde luego, no le importa la opinión pública y su idea de la resistencia se ha convertido en un esperpento. Su estándar ético no existe desde el momento en que ensalza la gestión de un inútil como Óscar Puente . Tras una trágica catástrofe ferroviaria, unos servicios de cercanías que no funcionan y una red llena de incidencias desde hace muchos meses, ahora resulta que tiene «todo mi reconocimiento».