El último intento para legitimar un pucherazo
Sobre este episodio
No les falta razón a todos aquellos que temen un pucherazo, porque es lo que pretendía la llamada «ley de nietos». Estamos ante la mayor operación de ingeniería electoral de la Historia de la Democracia. La dimensión es tan enorme que, afortunadamente, no le ha dado tiempo a Sánchez para desarrollarla en su plenitud. Con la ayuda de la red exterior, gracias a los peones del sanchismo que ha situado en las embajadas clave, y la colaboración de sus aliados del Grupo de Puebla hubiera podido llenar las urnas con centenares de miles de seguidores de la izquierda radical y populista iberoamericana .