El vidrio y la fachada
Sobre este episodio
El 11 de septiembre el Departamento de Estado confirmó que Washington y las autoridades provisionales de Venezuela acordaron restablecer relaciones diplomáticas y consulares, y lo hizo con un plan de tres fases: estabilización, recuperación económica, reconciliación política y, al final de todo eso, transición hacia un gobierno democráticamente electo. Cuatro cosas, ninguna con fecha. Elver y Rosa desarman el orden —que es la noticia— y lo ponen al lado de las dos imágenes del mismo día: la fachada del consulado venezolano en Nueva York, que pasó de los grafitis a estar remozada en once días, y las tres representantes del comité de familiares de presos políticos que fueron atendidas detrás de un vidrio durante unos pocos minutos. El episodio hace el inventario de todo lo que sí tiene fecha en Venezuela: el año escolar el 14, la mesa de negociación el 15, la audiencia de Igbert Marín Chaparro el 16, la licencia del Tesoro sobre Citgo el 17, el calendario del caso de Nueva York hasta junio de 2027, noventa días para postular jueces y cien años de concesión petrolera. Todos tienen calendario menos el elector. Además: la Federación Venezolana de Maestros advierte que no hay informe técnico sobre las escuelas tras el doble sismo de junio —de 27.000 planteles, 900 afectados y 11 colapsados— con el año escolar adelantado al 14 y un salario docente promedio de dos dólares con cuatro centavos al mes. Con la vara pareja aplicada a los nuestros: el "sectores" de Dinorah Figuera, y una propuesta concreta que sale del propio acuerdo de ayer: que cada consulado que reabra abra el registro electoral el mismo día que la taquilla de pasaportes.