Tú lo hiciste por mi
Sobre este episodio
El evangelio nos llama a crecer en nuestro amor hacia un amor incondicional, amor que solo es posible desde mi íntima unión con Jesús. Yo solo no podré amar de esa manera. Yo me cansaré, yo juzgaré al necesitado, me sentiré superior. Solo cuando me habita la presencia de Jesús podré realmente amar como él ama. El amor crece en mí no sólo en la oración y en las prácticas piadosas sino sobre todo en la práctica concreta de la misericordia con el más necesitado.