La oración... atraviesa las nubes!
Sobre este episodio
La Palabra de Dios hoy nos muestra el rostro de una fe verdadera: no la que presume de sus obras, sino la que se arrodilla para recibir misericordia. El Sirácides proclama: “La oración del humilde atraviesa las nubes.” Y el Evangelio nos lleva al templo, donde dos hombres oran: un fariseo satisfecho y un publicano arrepentido. El primero habla consigo mismo; el segundo, con Dios. El fariseo se justifica; el publicano es justificado. Así, Jesús nos enseña que el camino al cielo no se recorre con méritos, sino con humildad.