Un Dios que nunca deja de Amar
Sobre este episodio
La genealogía que hemos escuchado esta noche puede parecernos larga y repetitiva… pero es como si la Palabra nos susurrara: Dios nunca se cansó de nosotros. Un nombre tras otro, generación tras generación, hay fidelidad y hay pecado, hay reyes buenos y reyes malos , hay momentos de gloria y momentos oscuros… y sin embargo, la historia avanza hacia una sola meta: Jesús. Si miráramos esa lista como un retrato de familia, veríamos heridas y gracias, vergüenzas y maravillas , y al final —solo al final— comprenderíamos: Dios es más fiel que nuestra infidelidad,más paciente que nuestra lentitud,más constante que nuestras caídas. La genealogía es una historia de misericordia obstinada .