"Este es mi Hijo muy amado"
Sobre este episodio
El Evangelio de hoy nos presenta una escena desconcertante.Jesús se acerca a Juan y le pide ser bautizado.El Santo entra en el agua de los pecadores.El Inocente se coloca en la fila de quienes necesitan conversión. Juan se resiste: “Yo soy quien debe ser bautizado por ti.” Pero Jesús insiste. No viene a separarse de nosotros,viene a unirse a nosotros. Aquí está ya revelado el corazón de Dios. Isaías lo había anunciado con palabras suaves, casi silenciosas: “Miren a mi siervo… no gritará, no clamará, no quebrará la caña resquebrajada.” No es un Dios que se impone desde arriba.No es un Dios que se mantiene a distancia de lo frágil. Es un Dios que desciende ,que entra en nuestras aguas turbias,que no tiene miedo de tocar lo herido.