La Santísima Trinidad
Sobre este episodio
La Solemnidad de la Santísima Trinidad puede parecer, a primera vista, una de las fiestas más difíciles del año litúrgico. Cuando escuchamos hablar de la Trinidad, fácilmente pensamos en una explicación teológica complicada: ¿cómo puede Dios ser uno y tres al mismo tiempo? Sin embargo, las lecturas de hoy no intentan resolver un problema matemático. Nos invitan a contemplar algo mucho más importante: quién es Dios y cómo se relaciona con nosotros. La primera lectura nos lleva al monte Sinaí. Moisés pide ver a Dios. Y cuando Dios pasa delante de él, no le entrega una definición filosófica de su naturaleza. Le revela su corazón. “ Yo soy el Señor, Dios compasivo y clemente, paciente, misericordioso y fiel. ” La primera gran revelación sobre Dios no es su poder. Es su amor. Es un Dios que desea caminar con su pueblo, perdonarlo, acompañarlo y hacerlo suyo. Toda la historia de la salvación nace de este deseo de Dios de compartir su vida con nosotros.