Salmo 18 I, la Luz llega a toda la tierra
Sobre este episodio
En esta primera parte del salmo 18, se entona un himno de alabanza al Creador, cuya misteriosa grandeza se manifiesta de forma especial en el sol y en la luna. Mirando desde lo más grandioso, a lo más pequeño, como una flor de violeta, Dios se hace presente. Jaculatoria- Mantra- Decreto: “Sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su pregón”. Paz y Bien. Bendiciones. Salmo 18 I El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra. Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje. Allí le ha puesto su tienda al sol: él sale como el esposo de su alcoba, contento como un héroe, a recorrer su camino. Asoma por un extremo del cielo, y su órbita llega al otro extremo: nada se libra de su calor.