Salmo 34 A, ¿Quién como Tú?
Sobre este episodio
Salmo 34 A Litiga, Señor, contra los que litigan contra mí, ataca a mis atacantes; empuña el escudo y la adarga, levántate y ven en mi ayuda; blande la espada y la pica contra mis perseguidores; dime: ¡Yo soy tu victoria! Sufran una derrota vergonzosa los que me persiguen a muerte, retrocedan humillados los que planean mi desgracia; sean como tamo al viento, acosados por el ángel del Señor; sea su camino oscuro y resbaladizo perseguidos por el ángel del Señor. Porque sin motivo me tendían redes sin motivo me cavaban zanjas mortales. Que los sorprenda una desgracia imprevista, que los enrede la red que escondieron y caigan dentro de la zanja. Yo festejaré al Señor y celebraré su victoria. Todos mis huesos proclamarán: Señor, ¿quién como tú, que defiendes al débil del poderoso, al débil y pobre del explotador?