Salmo 34 C, mi lengua cantará y anunciará
Sobre este episodio
Salmo 34 C Que no canten victoria mis enemigos traidores, que no se hagan guiños los que me odian sin razón; porque hablan de paz y contra los pacíficos de la tierra traman planes siniestros. Abren sus fauces contra mí; se carcajean: Lo han visto nuestros ojos. Tú lo has visto, Señor, no te calles, Dueño mío, no te quedes lejos. Despierta, levántate en mi juicio, en defensa de mi causa, Dios y Dueño mío. Júzgame según tu justicia, Señor Dios mío, y no se reirán de mí, ni pensarán: ¡Qué bien, lo que queríamos!; tampoco dirán: ¡Lo hemos devorado! Sean avergonzados y confundidos a una los que se alegran de mi desgracia; cúbranse de vergüenza e ignominia los que se envalentonan contra mí. Que se alegren y griten de júbilo los que desean mi victoria, y digan siempre: Sea enaltecido el Señor, que da la paz a su siervo. Y mi lengua anunciará tu justicia y tu alabanza todo el día.