Salmo 45, no al miedo..., aunque tiemble la tierra
Sobre este episodio
Salmo 45 Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, poderoso defensor en el peligro. Por eso no tememos aunque tiemble la tierra, y los montes se desplomen en el mar. Que hiervan y brame sus olas, que sacudan a los montes con su furia: el Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob. El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada. Teniendo a Dios en medio, no vacila; Dios lo socorre al despuntar la aurora. Los pueblos se amotinan, los reyes se rebelan; pero él lanza su trueno, y se tambalea la tierra. El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob. Venid a ver las obras del Señor, las maravillas que hace en la tierra: Pone fin a la guerra hasta el extremo del orbe, rompe los arcos, quiebra las lanzas, prende fuego a los escudos. "Rendíos, reconoced que yo soy Dios: más alto que los pueblos, más alto que la tierra". El Señor de los ejércitos está con nosotros, nuestro alcázar es el Dios de Jacob.