Salmo 52, se alegrará y gozará...
Sobre este episodio
Salmo 52 Necedad de los pecadores Dice el necio para sí: "No hay Dios". Se han corrompido cometiendo execraciones, no hay quien obre bien. Dios observa desde el cielo a los hijos de Adán, para ver si hay alguno sensato que busque a Dios. Todos se extravían igualmente obstinados, no hay uno que obre bien, ni uno solo. Pero ¿no aprenderán los malhechores que devoran a mi pueblo como pan y no invocan al Señor? Pues temblarán de espanto, porque Dios esparce los huesos del agresor, y serán derrotados, porque Dios los rechaza. ¡Ojalá venga desde Sión la salvación de Israel! Cuando el Señor cambie la suerte de su pueblo, se alegrará Jacob y gozará Israel.