Salmo 142: Extiendo mis manos; levanto el alma
Sobre este episodio
Salmo que pidió Francisco de Asís a los que le acompañaban en su lecho de muerte, que le cantaran en voz alta y con gozo. El ser humano pasa por momentos difíciles…, ¿y entonces qué hace? Esto es lo que hace el salmista: «extiendo mis manos hacia ti» o también, «levanto mi alma a ti«. Extiendo y levanto, las manos y el alma. Hay muchas expresiones hermosas en el salmo de hoy. Afirmación: «Por tu clemencia, sáname de la angustia«. También: «En la mañana hazme escuchar tu gracia«. O; «Enséñame a cumplir tu voluntad«.