Salmo 127 Retoños de Olivo
Sobre este episodio
El valor de lo ordinario: el trabajo, la relación de padre, de madre. Todo debe ser motivo de alegría y felicidad. Corremos el riesgo de ver lo cotidiano como un peso muerto que en ocasiones nos aplasta. Por el contrario, debería ser el Camino de la Felicidad. ¿Dónde esperas llegar a la felicidad? ¿Dónde crees que dará fruto tu Vida? Hermosas expresiones: el fruto de tu trabajo, vid fecunda, retoños de olivo En fin, Feliz día luminoso y lleno de sabiduría. Hasta mañana. Salmo 127 ¡Feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos!