Salmo 130 en brazos de su madre
Sobre este episodio
«Corazones ambiciosos, ojos altaneros, aspirar a más de lo que uno puede…» alejan de Dios, sin embargo, un corazón de niño que se siente en brazos de Dios Padre-Madre, recibe el cariño y la protección que necesita, –como dice el salmista–, como niñ@ en brazos de su madre. Salmo de absoluta confianza. Jesús abraza a un niño y se identifica con él. Afirmación: Como un niño en brazos de su madre. Hasta mañana. Paz y Alegría Salmo 130 Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad; sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre. Espere Israel en el Señor ahora y por siempre.