Salmo 65 B, Venid a escuchar
Sobre este episodio
Entonces Jesús les respondió: Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías: “Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure”. +++ En esta segunda parte el salmista renueva la invitación. Primero, lo leíamos ayer, se trata de ver las obras de Dios. Hoy venid a escuchar. Aprender a ver y a escuchar. Ya saben el dicho popular: "no hay peor ciego que el que no quiere ver..., ni peor sordo que el que no quiere oír..." Decreto: Dios me escuchó y atendió mi voz. O también: Venid a escuchar. Feliz día, paz y alegría.