Salmo 72 B, y comprendí
Sobre este episodio
La persona mala tiene en este salmo un retrato espectacular: es un ser humano sin penalidades, sin fatigas, orgullosos y violentos, presuntuosos y opresores, rebosantes de felicidad, se burlan de los hombres e incluso de Dios; arrastran tras de sí a otros, despreocupados y acumulan riquezas. Y de ahí nace el dilema, por una parte: ¿por qué esforzarse en ser bueno? pero por otra si uno se comporta como ellos traiciona a sus hermanos… El salmista se eleva y enfoca la situación con miras altas: entrando el misterio de Dios y… «comprendió«. Afirmación: Entré en el misterio de Dios y comprendí… Paz y bien. Feliz jornada.