Salmo 67 B, Bendecir y Agradecer
Sobre este episodio
Salmo 67 B El Señor-Adonai pronuncia un oráculo, millares pregonan la alegre noticia: «Los reyes, los ejércitos van huyendo, van huyendo; las mujeres reparten el botín. Mientras reposabais en los apriscos, las alas de la paloma se cubrieron de plata, el oro destellaba en su plumaje. Mientras el Todopoderoso dispersaba a los reyes, la nieve bajaba sobre el Monte Umbrío.» Las montañas de Basán son altísimas, las montañas de Basán son escarpadas; ¿por qué tenéis envidia, montañas escarpadas, del monte escogido por Dios para habitar, morada perpetua del Señor?