DE LA TERQUEDAD A LA MAESTRÍA
Sobre este episodio
En el camino del desarrollo espiritual, nos enfrentamos a una verdad contraintuitiva: Nuestros ideales son, en realidad, nuestra mayor limitación. Schmedling definía el ideal como una terquedad; una idea fija en la mente sobre algo que no existe en la realidad presente. Al aferrarnos a cómo ¨deberían¨ ser las cosas, estamos imponiendo la voluntad del hombre, sobrela voluntad del Padre ( el orden perfecto del universo). Esta dependencia nos quita autonomía. Si tu felicidad requiere que tus ideales se cumplan, has entregado tu paz a factores externos que no controlas. La Aceptología nos invita a ver los ideales no como metas nobles, sino como espejos que reflejan nuestra resistencia a la vida. ¨Su función es otra, es permitirnos reconocer nuestros niveles de ignorancia o terquedad ante la vida, para eso sirven los ideales¨.