No creo en el equilibrio
Sobre este episodio
No creo en el equilibrio. Y sé perfectamente a quién le va a molestar que diga eso: a quien lleva años sintiéndose culpable por no lograrlo. Nos vendieron una idea bastante agradable. Que un día bien vivido reparte parejo. Un poco de negocio, un poco de familia, un poco de cuerpo, un poco de espíritu. Todo en su porción. Llevo seis años trabajando con empresarios y no he conocido a uno solo que viva así. Lo que sí he visto son temporadas. Hay meses en que el negocio se lo come todo. Hay meses en que tu cuerpo pasa al frente, porque el cuerpo te lo exigió. Hay semanas en que lo único que importa es tu casa. Eso no es desequilibrio. Eso es saber cuál temporada estás viviendo. Ahora, cuidado, porque esto se puede malinterpretar. Que una área tenga prioridad no significa que las otras se apaguen. Significa que reciben menos, no que reciben nada. En este episodio hablo de: Por qué lo que se apaga por completo cuesta muchísimo volver a encender. Los mínimos que sostienen un área aunque no sea tu prioridad este mes. La diferencia entre una temporada y un abandono con buen nombre. Si llevas años sintiéndote culpable porque tu vida no reparte parejo, este episodio es para ti.