Las cuentas saldadas
Sobre este episodio
Quien vive bien no se lamenta porque: - Vive según la realidad de sus circunstancias no sobre expectativas. - Trabaja por amor a Dios y en servicio de los demás, no por lucirse o simplemente por ganar más. - Dice lo que toca decir: una corrección, un perdón o un te quiero. - Dedica tiempo de calidad a la familia, a los amigos, a Dios. - Es un hombre feliz, no un hombre sin problemas, que siempre los hay, no un iluso que todo lo ve redondeado y dulcificado, sino un hombre feliz con su presente y con ideales altos para el futuro. Pero también está seguro de que no le queden pendientes importantes, y sobre todo, no ha sufrir a nadie. Entonces se puede morir en cualquier momento, porque vive a gusto con su vida.